Instalación interactiva

Una instalación interactiva suele ser una instalación en la que el espectador participa directamente en la narrativa de la pieza.

Pero también puede participar en la forma en que esa pieza es mostrada. Por ejemplo, en una instalación de vídeo interactivo, el espectador puede decidir qué vídeos se proyectan o en qué momento se proyectan esos vídeos.

Un ejemplo claro y fácil de entender con el que ilustrar en qué consiste una instalación interactiva es el proyecto que creamos para Les Festes de la Mercé de Barcelona en 2016, un proyecto llamado “ReLoop” en el que el espectador (aunque en este caso, sería más apropiado llamarle “participante”) decidía qué contenido de vídeo se proyectaba mapeado sobre la fachada del Castell dels Tres Dragons que albergó el Museo de Zoología hasta 2010.

La interactividad siempre se realiza mediante algún tipo de dispositivo (o de varios) que permiten la interacción entre el hombre y dicho dispositivo. En este caso, se utilizaron un brazalete Myo (adjuntamos fotografía), un láser y un proyector. Con el brazalete, el participante activaba diferentes loops de vídeo, que a su vez iban acompañados de audio. La suma de los diferentes audios acababa generando una composición musical. De este modo, el participante en la instalación interactiva toma el control del contenido que se proyecta y suena delante de otros espectadores.

A Myo armband, a gesture control device

Otro ejemplo de instalación interactiva aplicada al diseño de escenarios es el trabajo que realizamos para el Festival Interactivo de Eristoff EIF. Colocamos una pantalla de LED en la parte posterior del escenario y el contenido de esta pantalla de LED estaba controlado por el público que, desde sus casas, interactuaba en el contenido que se lanzaba, bien porque tuiteaban mensajes relacionados con el festival o bien porque accedían directamente a un panel de control que les permitía lanzar una serie de imágenes que se sumaban al contenido base que se mostraba en la pantalla.