Experiencias inmersivas y su delgada línea entre la realidad y la ficción
20-2-20

Experiencias inmersivas y la fina línea entre la realidad y la ficción

En los últimos años crecieron de forma exponencial, probablemente porque llevan a los espectadores a lugares a los que nunca habían ido. Este tipo de experiencias logran hacerte sentir como parte de otro mundo, donde, por un momento, te conviertes en parte de una historia ajena.

Sabemos que no es fácil sorprender a las personas. Los estímulos externos son cada vez mayores, y los esfuerzos por sobresalir tienen que ir a la par. El arte siempre ha tenido la capacidad de transportar a las audiencias hacia lugares diversos y recrear situaciones especiales; logran que las personas se trasladen por un momento a realidades diferentes. Pero, con el surgimiento de la tecnología multimedia, se ha logrado crear una serie de experiencias inmersivas, que no solo supone al espectador en otra realidad, sino que lo invita a ser partícipe, a que experimente interactividad. 

 

‘La necesidad de más medios interactivos se crea como una estrategia para atraer la atención de la audiencia’

Desde hace ya varios años, los avances en el campo de la tecnología se producen de manera ágil y las personas consiguen una mayor capacidad de adaptación ante esos cambios e innovación. Esto logra sumergir al espectador en una experiencia que consigue trasladarlo a cualquier lugar al que se pretenda llevarlo, solo modificando imagen, sonido, tacto y en algunos casos el olor. Fascinante, ¿no? Ante esta situación, surge la necesidad de crear experiencias realmente enriquecedoras, que sean distintivas a la vez que originales. Como dijimos, no es fácil sorprender a una sociedad repleta de estímulos. En este sentido, se crea la necesidad de medios más interactivos como estrategia para llamar la atención del público, que sean versátiles, con la capacidad de crear toda una nueva experiencia digital, centrándose en la inmersión como el punto cardinal.

‘Jugamos con barras LED, luces, colores y música para ofrecer al público una experiencia de inmersión personalizada y única’

Es el caso, por ejemplo, de Lush: Una instalación inmersiva e interactiva con luces LED para el cosmético spa Lush en Tokio. En este caso creamos un espacio para liberar la imaginación y creatividad del visitante con el cambio de colores claros. La evolución hacia innumerables posibilidades audiovisuales, como la realidad virtual o los sistemas tridimensionales, conocidos como 3D, el boom de la realidad virtual, entre otros, permiten un enorme campo de experimentación para quienes creamos piezas audiovisuales, permitiéndonos infinitas áreas de aplicación.  Es tanto lo que se puede realizar, que solo hace falta creatividad.

Diseñamos la tecnología para traducir el movimiento en una reacción interactiva. Jugamos con barras de LED, luces, colores y música para ofrecer a los usuarios una experiencia inmersiva personalizada e única. Las instalaciones suelen ser un viaje de diferentes combinaciones de colores y sensaciones para conectarse con los estados de ánimo de los visitantes con el objetivo de convertir la experiencia en algo totalmente personal.

 

El concepto de entorno inmersivo está muy vinculado al de realidad virtual, entendiendo por tal un mundo artificial, generado habitualmente por un ordenador, en el que se sumerge el usuario de algún modo (mediante dispositivos especiales como gafas, auriculares, guantes, etc.) y en el que puede experimentar ciertas sensaciones vinculadas con sus sentidos. La narración de este tipo de proyectos juega un rol importante, ya que rompe las convenciones y permite que la audiencia se involucre de modo directo con la historia. Es también, una experiencia narrativa inmersiva, que redefine la forma de generar relatos.

 

Esta delgada línea entre lo real y lo ficticio, genera una realidad “fusionada” que extiende las fronteras y permite vivir situaciones realmente disruptivas e impactantes. Muchos creen que estas experiencias se convertirán en el futuro de los acontecimientos, en donde el mundo físico y virtual comiencen a desdibujarse. Experiencias de realidad virtual como Paradoxa VR logran explicar este universo: un video de VR, en el que se propone un viaje en el tiempo, con saltos entre el pasado, el presente y el futuro.

 

‘Un video de VR, en el que se propone un viaje en el tiempo, con saltos entre el pasado, el presente y el futuro’

Parece surrealista, pero no lo es. Desde nuestro estudio, experimentamos la percepción humana y los sentidos para expresarnos a nosotros mismos y a los demás a través de mundos inmersivos. Estamos ante un nuevo paradigma de comunicación, y lo increíble de esta tecnología es que sientes que estás realmente en otro lugar. El gran desafío reside entonces, en hacer que ese mundo se vea, suene y se sienta real. La relación entre las empresas y las personas está cambiando, y el objetivo es diseñar una experiencia digital verdaderamente colaborativa.

 

¿Cuánto de ficción tiene la realidad? ¿O cuánto de realidad tiene la ficción? En definitiva, la ficción y la experiencia de lo real están muy vinculados. Es por eso que este tipo de experiencias determinan al espectador que puede ser parte de una ficción, no como algo opuesto a lo real sino como una forma de estructurar los modelos de lo real.