Julio Le parc: un artista que logró trascender los límites del Op-art – Onionlab
6-2-20

Julio Le parc: un artista que logró trascender los límites del Op-art

A sus 91 años, el artista argentino es uno de los referentes del arte cinético y una inspiración del arte experimental. Su objetivo ha sido siempre generar un vínculo entre la obra y el receptor.

Julio Le Parc ha sido desde siempre para Onionlab una fuente de inspiración a la hora de crear proyectos audiovisuales. Su característico Op-Art y su inminente arte inmersivo, ha dejado un camino recorrido que hoy sin duda tomamos como base para el diseño de espacios interactivos, inmersivos y únicos.

Nació en el año 1928 en la ciudad de Mendoza, en Argentina, y se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes del mismo país. Allí los estudiantes se iniciaban en la práctica de la pintura y la escultura a través del dibujo y el modelado, en la imitación de los maestros y en los géneros académicos del desnudo y el retrato. Le Parc fue uno de ellos.

 

Julio Le Parc
Julio Le Parc

A los 30 años, gracias a una beca que le otorgó la embajada de Francia en Argentina, se fue a vivir a París, la ciudad donde vive hasta el día de hoy. Decidió mudarse allí para romper con la dependencia que lo unía con otros artistas argentinos y para ver con sus propios ojos lo que se estaba realizando en Francia, y no el reflejo distorsionado que llegaba a Buenos Aires. 

Con más de 60 años de legado, actualmente sigue siendo un referente del Op-art. Este movimiento, que surge a finales de los ‘50 y sigue vigente hasta el día de hoy, ha sido un arte revolucionario para la época. El “arte óptico” logra que signos singulares se repitan conforme a regulaciones medibles y comparables, y que las estructuras seriales den lugar a la redundancia entendida como repetición en el espacio, con o sin variaciones. Pretende producir efectos de relieve, profundidad o movimientos de formas geométricas sin recurrir a la técnica del relieve tradicional ni a la animación real de las superficies. Se basa no sólo en el movimiento mecánico, electrónico o lumínico de las obras, sino también en el efecto óptico que se consigue con el desplazamiento del espectador, el movimiento de la cabeza y los ojos para lograr enfocar el efecto propuesto por la obra.

 

‘El “arte óptico” logra que signos singulares se repitan conforme a regulaciones medibles y comparables, y que las estructuras seriales den lugar a la redundancia entendida como repetición en el espacio, con o sin variaciones’.

Ondes 110 n°8, 1974
Ondes 110 n°8, 1974

La obra de Le Parc fue en su momento vanguardista, innovadora y audaz; en ella se utilizan una serie de elementos de lo más variados, que sorprenden o sugestionan la mirada -y, a través de ella, al sujeto-. Comenzó pintando piezas de pequeño formato en gouache o tinta sobre cartón. Primero, con secuencias monocromas y luego, en color. Para su emblemática obra “Ondes 110 nº8”, compuso una gama completa de 14 colores que iba del amarillo al amarillo pasando por el verde, el azul, el violeta, el rojo y el naranja. Los colores eran puros, no estaban degradados ni con negro ni con blanco y con ellos logró resumir todas las variaciones de las mezclas cromáticas.

En ese proceso, comenzó a plasmar las imágenes-reflexión que, junto con las xilografías y monocopias que había realizado en Argentina, marcaron sus primeras búsquedas en torno a los problemas del movimiento y el vínculo entre la obra y el receptor.

En 1960 fundó el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV, Grupo de Investigación de Arte Visual), espacio que se mantuvo activo durante diez años, época en la que el arte inmersivo no tenía la importancia ni notoriedad que ha adquirido hoy en día. 

Junto a este grupo, lograron detectar que en las exposiciones, los espectadores quedaban fuera de las obras. Es por esto que lograron trascender el Op-art de la época, el arte cinético e incluso el arte conceptual para comenzar a darle vida a un arte experimental. Hicieron un cambio sobre quienes se dirigían sus trabajos. Comenzaron a producir para las personas que se encontraban al otro lado de la puerta de los museos. Realizaban encuestas para conocer la opinión de los visitantes sobre las producciones y confiaban en su capacidad de observación y reflexión.

 

‘Comenzaron a producir para las personas que se encontraban al otro lado de la puerta de los museos. Realizaban encuestas para conocer la opinión de los visitantes sobre las producciones y confiaban en su capacidad de observación y reflexión’.

Frappez les gradés, 1971
Frappez les gradés, 1971
Continuel-lumière cylindre, 1962
Continuel-lumière cylindre, 1962

Además, introdujeron la idea del juego en el arte. Una de sus obras más reconocidas de la época y que se centraba en esta idea de lo experimental, fue “Une journée dans la rue” (Un día en la calle), el 19 de abril de 1966 y básicamente se propuso experiencias a gente común en las calles de París. Por ejemplo, de un lado de una manzana de un barrio de París, repartían globos inflados y del otro lado de la manzana, alfileres. De forma que el que recibía el globo y el del alfiler se cruzaban en algún momento. La idea era ver la reacción de uno y otro: si el del alfiler pensaba que eso servía para pinchar el globo, o el del globo lo protegía para que no fuera pinchado. Pusieron en evidencia que el público no es inerte, inexpresivo, aburrido, indiferente. La idea era no hacer sentir al espectador en una situación de inferioridad, que era lo que sucedía al ir a un museo o a una galería.

Poco a poco, dentro de sus obras aparecieron la luz, el desplazamiento e interacción del espectador. Introdujo micromotores en sus obras, algo no muy común para la época, con lo cual comienzan a aparecer botones que el espectador puede pulsar para hacerlas “funcionar”. Fue de los primeros en comenzar a utilizar los móviles suspendidos para fraccionar la luz y crear otras formas. Usaba todos los elementos que tenía disponible como cartones, papeles y plaquitas de metal, y con ellos generaba sus espectaculares creaciones.

 

La esfera azul, 2001
La esfera azul, 2001
Lumieres Alternees, 1963-1993
Lumieres Alternees, 1963-1993

‘Fue de los primeros en comenzar a utilizar los móviles suspendidos para fraccionar la luz y crear otras formas. Usaba todos los elementos que tenía disponible como cartones, papeles y plaquitas de metal, y con ellos generaba sus espectaculares creaciones’.

 

De esta forma fue introduciéndose en el mundo de la escultura. Indagó en investigaciones basadas en el principio matemático de las progresiones, con las cuales logró generar este tipo de obras. Partiendo de dibujos de relieves que lograron llegar al volumen, y formas en las que variaciones de niveles y de posiciones de planos cobraron vida con la incidencia de la luz y el desplazamiento del espectador.

 

The Other Trans-Atlantic. Kinetic And Op Art In Eastern Europe And Latin America 1950S - 1970S
The Other Trans-Atlantic. Kinetic And Op Art In Eastern Europe And Latin America 1950S - 1970S
 Cloison à lames reflechissantes, 1966-2012
Cloison à lames reflechissantes, 1966-2012

En 1966 obtuvo el Gran Premio de Pintura en la Bienal de Venecia. Y no es casual: para mediados de la década del 60, el artista argentino ya contaba con más de 20 años de trabajo. Sus obras pueden apreciarse en diversas colecciones de todo el mundo. Desde Kunsthalle, en Alemania, pasando por la Colección del Estado belga, en Bruselas y la Galería de arte Albright-Knox, en Nueva York. Ha obtenido otros premios como Medalla de oro, en la Bienal de San Marino de Italia, en el año 1963 y el primer premio de trabajo en equipo por la Biennale de París, en 1963.

Por si fuera poco, el artista, a sus 91 años se presentará el próximo 14, 15 y 16 de Febrero en el Festival Llum de Barcelona, y tendremos el placer de colaborar con el artista en la presentación de su pieza, con la creación de una proyección mapping que logrará representar su extensa obra en la fachada del museo Disseny Hub. Para ello, hemos tenido el placer de poder trabajar mano a mano con el artista en su atelier de París, lo que nos permitió perfeccionar este proyecto, el cual llevamos tiempo preparando. 

Llum transformará las calles del barrio Poblenou en excéntricas obras de arte y laboratorios de experimentación, a través de la luz como medio creativo y del trabajo de artistas, diseñadores y arquitectos de todo el mundo. Una vez más, Julio Le Parc demuestra que su arte no tiene límites.