Mazda Hiroshima
Arraigado en el concepto japonés de Shinrin-yoku, o "baño de bosque", una práctica japonesa que nos invita a conectar con la naturaleza a través de nuestros sentidos, el cubo inmersivo transforma la naturaleza en un espacio vivo para la reflexión, la armonía y la renovación.
La narración se desarrolla a través del viaje vital de la mariposa Sasakia Charonda, símbolo de Hiroshima. Desde su nacimiento en las sombras hasta su vuelo final, la instalación guía a los visitantes a través de los paisajes naturales de Japón, mezclando la abstracción visual con el realismo poético.
Al despertar, la mariposa despliega sus alas y nos invita a un suave florecimiento. Poco a poco, la flora de Hiroshima se revela, en composiciones dinámicas que honran la abundancia de la naturaleza japonesa.
El viaje continúa mientras la mariposa vuela por un bosque de Hiroshima, donde los árboles, el bambú y los ríos se suceden en una atmósfera que refleja la serenidad de Shinrin-yoku.
La experiencia culmina con el majestuoso Ginkgo Biloba, cuyas hojas doradas caen lentamente para crear un espacio de contemplación. En su vuelo final, la mariposa desaparece entre las ramas y raíces del árbol, cerrando el ciclo vital en una metáfora de longevidad y conexión con la naturaleza.
Con esta propuesta, Mazda y Onionlab ponen en diálogo tradición, naturaleza y tecnología, ofreciendo una experiencia inmersiva en el cubo que transforma el bosque en un espacio para la introspección y la conexión emocional con la cultura japonesa.
Creación
ONIONLAB
Onionlab team
Dirección creativa: Jordi Pont
Directora de arte: Mercè Lledós
Productor: Juan Pablo Rocha
Creación de contenidos: Candela Sabella, Santiago Morrison, Álvaro Barrio, Adam Alsina, Mercè Lledós